|
Introducción
El agua es un constituyente esencial del organismo viviente.
Aproximadamente el 60% de nuestro organismo es agua.
Hay que precisar que existen variaciones individuales relacionadas
con la proporción de grasa en el organismo.
Por otro lado también depende de la edad; a partir
de los 40 años el contenido en agua disminuye, siendo del
50% a los 50 años, mientras que en el lactante puede ser
del 75%.
Distribución aproximada del agua en
el organismo:
- Sangre: 83%
- Músculo: 70-75%
- Esqueleto: 40-15%
- Tejido adiposo: 15-35%
Los ingresos de agua se hacen como:
| - El agua de la bebida (agua, zumos,
leche, etc.). Representa el aporte más |
| |
importante. De media y en condiciones normales
se debe ingerir entre 1 litro a 1,5 litros al día |
| |
| - El agua de composición
de los alimentos |
· Verdura: 90% ·
Fruta: 70-85% · Carne: 70%
· Cereales: 13%, después de
hidratación hasta 50% |
|
| - El agua de combustión endógena:
que proviene de la oxidación y reacciones |
| |
metabólicas de los distintos constituyentes
celulares. |
| |
| Las pérdidas de agua
en condiciones normales a lo largo del día se producen
por: |
- La orina: 1000-1500ml
- Perspiración: es el agua liberada directamente a
través de la piel. 400-1000ml
- El aire espirado: 400-500 ml
- Sudor: 100-500ml
- Heces: 50-200ml |

Funciones
| - El transporte nutrientes y numerosos
compuestos esenciales del organismo |
| - Ayuda a regular la temperatura corporal,
mediante la evaporación (sudor, |
| |
perspiración, respiración) |
| - La limpieza de los productos
de desecho de nuestro organismo por la |
| |
filtración de los riñones, eliminándolos
por la orina |
|
- Interviene en la digestión de los nutrientes
de los alimentos, facilitando su |
| |
disolución y su absorción |
| - Ayuda a dar forma y volumen a las células
debido a la presión que ejerce en |
| |
las mismas |
| - Evita las fricciones en las articulaciones |
Necesidades
nutricionales
Las necesidades de agua van a variar según cada individuo
(edad, sexo, estructura corporal, actividad física), así
como de las condiciones ambientales, fisiológicas o patológicas
en las que se encuentre.
Por término medio un adulto, para su actividad cotidiana,
necesita entre 2,5 y 3 litros de agua al día; de
ellos, 1 litro y medio debe ser de agua propiamente dicha, y el
resto va a aportarlos los alimentos, especialmente frutas, verduras,
ensaladas y sopas.
La sensación de sed comienza cuando se ha perdido
ya un 1% del peso corporal por lo que no es fiel reflejo de la
cantidad exacta de líquido que debemos beber para recuperar
las pérdidas hídricas.
Las necesidades de agua varían:
| - Se estima que la ingesta hídrica debe
ser paralela a la ingesta energética: a más
|
| |
energía más agua. Las necesidades mínimas
se sitúan en un ml por kcal alimentaria. |
| |
| - Según las condiciones
ambientales; con mayor temperatura aumentan las |
| |
pérdidas por sudoración y respiración.
La humedad ambiental elevada dificulta la eliminación
de calor y frena la perspiración y la evaporación
del sudor. A igual temperatura las pérdidas hídricas
son mayores en ambiente seco. |
|
| - Edad y sexo: las necesidades son mayores
en los niños y en el sexo masculino |
| |
| - La superficie corporal, que eleva el
riesgo de pérdidas hídricas por sudoración
|
| |
y perspiración. |
| |
| - La actividad diaria y el ejercicio físico;
a mayor actividad se incrementa la |
| |
necesidad de ingesta de agua. |
| |
| - Ciertas patologías como fiebre,
diarreas y vómitos, especialmente en los niños. |
| |
| - En la mujer lactante. |

|