1. Primer año de vida
2. El niño de 1 a 3 años
3. El niño de 3 a 6 años
4. El niño en edad escolar
5. Algunos consejos prácticos
6. Qué hacer con un niño desganado
Primer año de vida

Ventajas de la lactancia materna

Diversificación de los alimentos

Siempre seguir los consejos de su pediatra, introduciendo cada alimento cuando éste lo indique.

Algunos consejos prácticos

- La comida debe hacerse en calma y tranquilidad. No hay que tener prisa.

- El uso de la cucharilla (sobre los 6 meses) no es una necesidad vital y puede

  entorpecer un buen entendimiento. Si el niño la rechaza no se debe insistir y puede volverse a intentar al cabo de un tiempo, procurando darle con cucharilla alimentos que le gusten.
   
- Del mismo modo hay que actuar cuando se introduce un nuevo alimento: se
  puede ensayar con uno y si lo rechaza se puede buscar un sustituto y volver a intentarlo al cabo de unos días. Es normal que el niño rechace sabores y texturas nuevos, hay que darle tiempo para que se adapte.
   
- El reflejo de extrusión (expulsión de la boca de sustancias duras) que tiene el
  bebé hasta los cuatro o seis meses, le impide que pueda tragar un alimento sólido, por lo que no hay que obligarle a tomar este tipo de alimentos. A partir de esta edad, poco a poco comenzará a apreciar diferentes texturas.- Se le puede permitir utilizar los dedos, tocar la comida para que la descubra y la acepte.
   
- No hay que preocuparse si un día come menos, no le fuerces. El apetito de los
  niños es variable, como en los adultos.
   

- No obsesionarse con las cantidades. El niño come lo que necesita.

- Es preciso mantener un orden en las comidas

- Y sobre todo, mucho cariño, calma y PACIENCIA.

Errores que hay que evitar

- Añadir mucha sal a la comida
- Poner demasiada azúcar. Es preferible acostumbrar al niño a comer productos

  lácteos y compotas naturales y los zumos de fruta también sin azúcar
- En las comidas hay que dar de beber al niño agua.

El niño de 1 a 3 años



Necesidades nutricionales

El crecimiento de la talla y el peso es considerable entre 1 y 3 años. El peso medio pasa de 9,5 a 15 kg. (un aumento de casi un 50%) y la talla media, de 73 a 94 cm.

En los primeros meses de vida los incrementos de peso son bastante fijos y regulares. Cuando llegan a los 14-16 meses, el apetito baja sensiblemente ya que la aceleración de crecimiento disminuye y por tanto las necesidades energéticas.

Además a esta edad el niño ya es capaz de desplazarse caminando y descubre así un mundo nuevo para explorar que hace que su escala de valores cambie pasando la comida a un lugar menos destacado. No hay que preocuparse porque el niño coma menos.

Las necesidades energéticas aproximadas son:
- 1200 kcal de 1 a 2 años
- 1400 kcal de 2 a 3 años

Las necesidades proteicas vienen a suponer 2 g por Kg de peso y por día:
- 20 a 22 g por día alrededor del año
- 24 a 27 g por día alrededor de los 2 años
- 40 g por día hacia los 3 años

10 g de proteínas nos las proporcionan:

¼ litro de leche = 50 g de carne o pescado = 1 huevo
40g de legumbre = 75g de arroz = 125g de pan

El total energético y proteico debe ser repartido entre 4 comidas:

- 25% en el desayuno
- 35% en la comida del mediodía
- 15% en la merienda
- 25% en la cena

Alimentos aconsejados

- Los productos lácteos constituyen el alimento privilegiado en la nutrición de

 

esta edad.

La leche entera o semidesnatada, debe de estar presente al menos a razón de 1/2 litro por día, ya sea líquida o en preparaciones culinarias. Se le añaden progresivamente 25 g de queso para asegurar sobradamente los 600 mg de calcio necesarios cada día.


Equivalencias: (300 mg de calcio)

1/4 l de leche (un vaso)= 2 yogures = 3 petit-suisse = 30 g de emmenthal = 40 g de queso de bola


 

 

. Algunos platos permiten introducir leche en la alimentación: purés, bechamel,
 

 

  dulces lácteos (natillas, flanes...).
 

 

. Se puede poner queso rallado en las comida

- Las necesidades de carne o pescado no son muy grandes en los primeros años:

20-30 g día al año de edad
40 g al día a los 3 años


No abusar de la carne picada ya que se estropea antes y suele contener más grasa
No hay que abusar del jamón de York ya que es una carne grasa y con mucha sal: no más de 2 veces por semana

- Los huevos son ricos en hierro y vitamina B12. Se recomiendan 1-3 huevos por

 

semana, dependiendo de la ingesta de carne y pescado

   
- Las pastas de sopa, macarrones..., son fáciles de digerir y suelen gustarles
  mucho. Cuidado con los espaguetis, ya que no los suelen masticar y pueden atragantarse. Pueden darse troceados.
   

- El arroz cocido: ni vaporizado, ni integral, por ser demasiado duro e indigesto

- El pan, blanco, no integral hasta los 7 años por su acción irritante. Puede sustituir

  a las galletas en la merienda y poco a poco ir incorporándolo a la comida o en la leche en forma de “barquitos”
   
- Los cereales, de desayuno: es preferible elegir cereales de cocción (copos de
  avena), que de vez en cuando puedan reemplazar a las papillas de la mañana.
   

- Las legumbres, hay que darlas al principio pasadas en forma de puré

- Las verduras deberían de entrar en la comida del niño 2 veces al día, crudas o

  cocidas
No hay que dar guisantes enteros antes de los 3 años, porque pueden atragantarse
   
- La patata, base de todas las sopas y purés de verdura, se puede dar en forma
  de dados a partir de los 18 meses
   
- Las frutas pueden darse cocidas o crudas siempre que estén maduras.
  Introducir las fresas con prudencia ya que pueden dar reacciones alérgicas

Alimentos desaconsejados

- Repostería grasa
- Los caramelos (nefastos para la dentadura y generadores de malos hábitos)
- El chocolate (muy graso y excitante)
- Los frutos secos (se puede atragantar)
- Los fritos (indigestos y pesados)
- Las carnes en salsa (indigestas)
- Las bebidas azucaradas
- Las bebidas excitantes: té, café, coca-cola
- Y naturalmente ... las bebidas alcohólicas


- Los frutos secos no son recomendables antes de los 3 años, ya que el niño se

 

puede atragantar.

   
- Intentar no abusar del azúcar y la miel porque producen caries y obesidad.

El niño de 3 a 6 años

Necesidades nutricionales

A partir de los 3 años el niño puede comer de todo. Esto no quiere decir que todos los alimentos sean recomendables

Hay que tener en cuenta que todos los niños no tienen el mismo apetito, que cambia según su forma de ser, su actividad, la estación del año...

Necesidades nutricionales
El niño de 3 a 6 años
Alimentos para cubrir estas necesidades
Energía
La alimentación debe ser nutritivamente equilibrada sólo que con unas necesidades energéticas menores que en el adulto.El total energético se calcula:1200kcal + (100kcal x edad del niño):
- 4 años: 1600 kcal
- 6 años: 1800 kcal
Alimentación equilibrada:
aumentando los alimentos plásticos y reguladores
Proteínas
Es preferible aumentar el consumo de pescado y las preparaciones ovolácteas y reducir las carnes excesivamente grasas (cordero, pato, embutidos, grasas visibles, etc)
Los vegetales ricos en proteínas
(legumbres, cereales, pan) han de ocupar un puesto razonable, con la asociación adecuada:Leche + cerealesLegumbre + cereales
- Huevos
- Pescado
- Carne magra
- Legumbres
- Frutos secos (con moderación)
- Lácteos
Glúcidos
Deben consumir hidratos de carbono de absorción lenta. Reivindicamos el aumento de consumo de pan.
Moderar el consumo de azúcar, miel, caramelos y productos azucarados.
- Cereales (pan, pasta, arroz)
- Legumbres (soja)
- Fruta
- Patatas
Lípidos
Disminuir el consumo de grasas Cuidar el origen de los lípidos alimentarios, restringiendo los de origen animal debido a su poder aterogénico, y dando preferencia a los de origen vegetalFomentar el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (por ser más cardiosaludables) presentes en los pescados azules, pero con moderación ya que al ser más grasos también aportan más calorías.
- Aceite de oliva virgen y de semillas
- Pescados azules
Minerales las necesidades de:
- Calcio: 600-700mg al día - Fósforo: 600-700mg/día
- Lácteos (leche, yogur, queso, bechamel...)
Vitaminas
Las necesidades vitamínicas son altas, pero una alimentación equilibrada y bien diversificada las cubre ampliamente.
- Pescado azul, huevos y lácteos
- Aceites de semillas, aceite de oliva y yema de huevo
Agua
Nunca hay que negar bebida al niño
- Agua (debe ser la bebida prioritaria
- Sopas y caldos desgrasados
- Zumos de frutas (con moderación por su aporte de azúcares)
- Leche
- Infusiones sin azúcar (manzanilla, poleo, etc)
Fibra Incluirlas en la alimentación - Frutas
- Verduras
- Ensaladas
- Cereales completos
- Legumbres

Cuando el apetito disminuye...

Es necesario poner especial atención en el consumo adecuado de determinados alimentos:

- La leche y derivados, por su contenido en calcio y proteínas
- Un poco de carne, pescado y huevos, por sus proteínas, el hierro y vitamina

 

B12

   
- Las frutas y zumos de frutas naturales, por sus vitaminas

Conviene evitar algunos alimentos indigestos y de valor nutritivo mediocre:

- Embutidos
- Salsas grasas
- Fritos
- Repostería grasa y bollería industrial
- Bolsas de aperitivos (patatas, gusanitos...)
- Bebidas azucaradas
- E indudablemente las bebidas alcohólicas

Poner especial énfasis en el desayuno

Consejos prácticos

- Cada una de las comidas debe llevar por lo menos un producto lácteo.

- Es también importante diversificar los menús para evitar el riesgo de carencia

 

o exceso.

   
- No hay que dar refrescos o bebidas azucaradas durante las comidas.
  Dar refrescos de forma esporádica y en situaciones especiales. Si el niño no lo pide no tenemos por que ofrecérselo. Es preferible el agua o un vaso de leche a cualquier refresco que sólo aporta azúcar que puede provocar caries, sobrepeso, y disminución del apetito.
 
- No hay que dar en la merienda bollería, galletas o dulces en lugar del pan. Un
  bocadillo sigue siendo la mejor merienda.
 
- No se debe permitir que el niño pique continuamente entre las comidas,
  porque se crean malos hábitos y además a la hora de las comidas principales no va a tener hambre.
 
- Las comidas deben se a horas fijas y tomarse en familia siempre que sea
  posible y nunca delante de la televisión.
 

- Hay que evitar ir detrás del niño para conseguir que meriende o coma.

- No consentir que el niño coma en cualquier lugar de la casa y delante de la

  televisión. Las comidas principales hay que tomarse en la mesa y la merienda en la cocina o en la calle.
 
- No deben sustituirse las verduras y las frutas por féculas (patata, pasta,
  arroz...) en todas las comidas.
 
- No se debe negar nunca la bebida a un niño. En la comida y la cena se debe
  beber agua. Los zumos de fruta o la leche los podemos reservar para el postre, cuando el niño ya haya comido todo lo que debe o para la merienda, ya que sirve de complemento de vitaminas y minerales.
 
- Un vaso de leche caliente al ir a dormir favorece el sueño y además
  aporta un suplemento extra de calcio.
 
- Ya es hora de que el niño aprenda a comer correctamente en la mesa

El niño de edad escolar

En este apartado comprendería a
la niña de 6 a 12 años y del niño de 6 a 14 años

- Necesidades nutricionales
- Errores que se suelen cometer

Necesidades nutricionales

Necesidades nutricionales
Edad escolar
Alimentos para cubrir estas necesidades
Energía
Las necesidades energéticas son muy elevadas en comparación con las del adulto:
-De 7 a 10 años: 2000-2400kcal
- De 10-12 años (niñas): 2300-3000kcal
- De 10-14 años (niños): 2600-33000kcal
Estas necesidades también van a depender de la talla y de la actividad física.
Alimentación equilibrada:
aumentando los alimentos plásticos y reguladores
Proteínas (1)
Es preferible aumentar el consumo de pescado y las preparaciones ovolácteas y reducir las carnes excesivamente grasas (cordero, pato, embutidos, grasas visibles, etc)
Los vegetales ricos en proteínas
(legumbres, cereales, pan) han de ocupar un puesto razonable, con la asociación adecuada:Leche + cereales
Legumbre + cereales
- Huevos
- Pescado
- Carne magra
- Legumbres
- Frutos secos (con moderación)
- Lácteos
Glúcidos
Deben consumir hidratos de carbono de absorción lenta. Reivindicamos el aumento de consumo de pan.
Moderar el consumo de azúcar, miel, caramelos y productos azucarados.
- Cereales (pan, pasta, arroz)
- Legumbres (soja)
- Fruta
- Patatas
Lípidos
Disminuir el consumo de grasas Cuidar el origen de los lípidos alimentarios, restringiendo los de origen animal debido a su poder aterogénico, y dando preferencia a los de origen vegetal
Fomentar el consumo de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (por ser más cardiosaludables) presentes en los pescados azules, pero con moderación ya que al ser más grasos también aportan más calorías.
- Aceite de oliva virgen y de semillas
- Pescados azules
Minerales Las necesidades de:
- Calcio: 600-700mg al día
- Fósforo: 600-700mg/día
- Lácteos (leche, yogur, queso, bechamel...)
Vitaminas
Aumento de las necesidades
- Pescado azul, huevos y lácteos
- Aceites de semillas, aceite de oliva y yema de huevo
Agua
Nunca hay que negar bebida al niño
- Agua (debe ser la bebida prioritaria
- Sopas y caldos desgrasados
- Zumos de frutas (con moderación por su aporte de azúcares)
- Leche
- Infusiones sin azúcar (manzanilla, poleo, etc)
Fibra Incluirlas en la alimentación - Frutas
- Verduras
- Ensaladas
- Cereales completos
- Legumbres

Normas generales

- Proteínas(1): Se puede recomendar para el niño pequeño a partir de los 4 años,

 

10g de carne o pescado por año de edad y por dia, es decir:

- A los 6 años: 60g
- A los 10 años: 100g
- A los 14 años: 140 g

Esto supone que con una sola ingesta de carne o pescado al día sería suficiente, pudiendo sustituir la otra comida por proteínas de origen vegetal. También se puede sustituir la ración proteica por el huevo.

   
- Cada día debe tomar ½ litro de leche + 2 porciones de queso, yogur o
  postre lácteo.
 
- El niño debe de comer pan en todas las comidas excepto en las que haya pasta o
  arroz.
 
- Cada día, al menos un plato de verdura y ensalada (como entrante) o fruta
  (de postre) que aseguran una ingesta de fibras vegetales y de microelementos necesarios para el crecimiento del niño.

Errores más frecuentes que se suelen cometer

- Normalmente el total de proteínas que se ingieren suele ser correcto pero hay

 

un abuso de la carne y de embutidos y una insuficiente ingesta de pan, legumbres y lácteos.

   
- Hay un consumo excesivo de lípidos: charcutería, carnes grasas, cocina
  elaborada (pizzas, hamburguesas, salsas elaboradas, bolsas de aperitivos, bollería industrial etc) ricas en grasas de mala calidad, que inciden en el aumento del colesterol y el sobrepesobebidas azucaradas...) en lugar de féculas de absorción lente (pan, arroz, pasta, legumbres) que favorecen la producción de caries, el exceso de peso y la disminución de la ingesta de nutrientes esenciales.
 

- Mal reparto de las comidas:

- El desayuno no se hace o es insuficiente
- En muchas ocasiones no se almuerza
- La comida es demasiado copiosa
- La merienda no suele ser la adecuada
- En la cena no se suele tener en cuenta las comidas realizadas durante el resto del

  día

Algunos consejos prácticos

- El niño sabe mejor que nadie la cantidad de alimentos que necesita. Uno

 

de los peores errores que existe es estandarizar la alimentación en función de la edad, y obligar a todos los niños a comer la misma cantidad de comida y al mismo ritmo.

   
- No tenéis que comparar lo que come vuestro hijo con lo que comen otros
  niños de la misma edad. Ningún niño es igual a otro.
 

- Los padres no debéis preocuparos demasiado por la cantidad de comida

  que come vuestro hijo, siempre que a pesar de su aparente desgana, se manifieste normalmente despierto y alegre fuera de las horas de las comidas y su crecimiento y peso se encuentre en los límites normales. Si tenéis alguna duda, lo mejor es consultar con el pediatra.
   
- Muchas veces se fuerza al niño a adoptar la ración y el ritmo que nos
  conviene a nosotros más que a él. Esto puede crear conflictos. En algunas familias el momento de la comida es un auténtico drama que puede alterar de forma considerable la relación entre madre e hijo. Hay madres que se enfurecen cuando ven que su hijo no come y este estado de ansiedad lo transmiten a su hijo creando de esta manera un círculo vicioso.
   
- De ninguna manera hay que forzar al niño a comer más de lo que
  quiera. "No se debe felicitar al niño porque come. Comer no es una virtud, es un privilegio. Se come para nutrirse, no para que los padres estén contentos"
   
- Puede motivarle el poner la mesa o ayudar a preparar la comida. A muchos
  niños les gusta comer lo que ellos mismos han preparado y es conveniente elogiar y aprobar el plato en el que haya intervenido
   
- No hay que permitir al niño comer en cualquier lugar de la casa. Hay que
  comer siempre en la mesa. El niño necesita un orden y unas normas.

¿Qué hacer con un niño desganado?

- Intentar preparar raciones moderadas de una comida que le apetezca

- Cuidar la presentación de los platos procurando que sean atractivos y

 

variados

   
- Se le puede pedir que pruebe al menos una parte simbólica de un alimento
  antes de que diga que no le gusta. Los niños deben ir aprendiendo y habituándose a nuevos sabores y texturas.
 

- La comida no debe durar más de 20-30 minutos. Si al cabo de 10 minutos

  no ha acabado con el primer plato retirarlo sin darle mayor importancia ni crear un drama.
   
- Comida ordenada: Si el niño exige comer al poco rato de haber finalizado la
  comida, no debe dársele nada hasta la hora de la merienda, de forma firme pero sin mostrar enfado; no es ningún drama que el niño pase hambre durante 1 o 2 horas. Es incluso deseable que conozca lo que es el hambre. Si se tiene la suficiente constancia, el niño va a comprender que debe comer a su hora (sin forzarle) y si no come o come poco, esperar a la siguiente comida.
   
- Puede ocurrir que el ayuno se prorrogue 24 e incluso 48 horas: esto no
  es una catástrofe, jamás se ha visto que un niño caprichoso muera de hambre. La experiencia es más dura para los padres que no son capaces de aguantar tanto tiempo.
   
- Es preciso no confundir capricho y anorexia; el niño anoréxico rechaza todo
  alimento, sea el que sea; el niño caprichoso solo rechaza lo que no le gusta; no se hace de rogar para comer una golosina o una galleta o cualquiera de sus alimentos preferidos.
   
- No hay que dar bebidas azucaradas ni antes ni durante las comidas ya que
  pueden disminuir el apetito
   
- Por regla general no se debe castigar a un niño porque no coma ni
  recompensarle porque coma bien. La alimentación es un acto natural al que hay que habituar al niño de forma normal.




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