1.
Definición
2. Métodos
Con fuego directo
- Asar a la parrilla
- Asar a la plancha
Con fuego indirecto
- Asar al horno
- Gratinar
- Baño maría
3. Efectos
sobre los alimentos
- Vegetales
- Pescado
- Carne
4. Indicaciones
5. Precauciones
Definición
También podrían ser clasificadas de cocciones con
calor seco, porque el alimento se calienta a través de
su parte superficial, puesta en contacto con una atmósfera
de aire caliente
Métodos
Con fuego directo
Asar a la parrilla.
Cocción a temperatura elevada sobre parrilla que recibe
el calor por radiación a una distancia adecuada, desde
un foco calorífico, generalmente formado por brasas
Asar a la plancha.
Cocción a temperatura elevada del alimento situado sobre
una placa caliente, que transfiere por conducción el calor
recibido desde un foco calorífico, de ascuas, de electricidad
o de gas
Con fuego indirecto
Asar al horno.
Cocción en un recinto cerrado, donde el calor se transfiere,
en parte por radiación y en parte por corrientes de convección
Existen tipos especiales:
| - Al espetón,
que hace uso de una brocheta giratoria a la que se incorpora
el |
| |
alimento |
| - En papillote,
donde el alimento recibe la cocción envuelto en un
papel |
Gratinar: Acabado
que se da a un alimento para aportarle una coloración especial
por tostación
Baño maría:
cocción del alimento sin contacto con líquido, aunque
colocado en un recipiente en otro que lleva agua caliente, que
actúa como regulador de la temperatura para evitar la ebullición
del alimento. De este modo el alimento es calentado de un modo
suave y uniforme
Esta técnica requiere alimentos
de calidad: no da buenos resultados en alimentos no frescos
o poco jugosos. Produce concentración
de sabores y tostación superficial del alimento
consiguiendo platos muy sabrosos.
Es importante que la intensidad del calor sea proporcional al
grosor de la pieza, y que éste se aplique durante el tiempo
justo, para no quemarlo ni resecarlo por exceso de cocción.
Los alimentos que se hacen a la plancha, ser piezas pequeñas
o ir troceados; en cambio, en el horno pueden hacerse piezas más
grandes o alimentos sin trocear.
Con este tipo de cocción se produce una reacción
característica denominada reacción de Maillard,
que se da a partir de los 100ºC, entre los grupos carbonilos
(-C = O) de algunos azúcares y los grupos aminos libres
(-NH2), que puedan existir en las proteínas o aminoácidos
libres. Esta reacción va a conducir al pardeamiento y caramelización
de la capa superficial, con el aporte de unas cualidades sensoriales
muy particulares y apreciadas. Ejemplos propios son: el horneado
de pan con su capa externa crujiente característica, el
tostado de frutos secos, los asados de piezas de carne, etc.
Se debe señalar que este fenómeno no resulta exclusivo
de los asados, sino compartido también por otras técnicas
culinarias, tales como la fritura.
Efectos sobre
los alimentos
Vegetales
Las verduras ricas en agua son alimentos
que responden bastante bien la tecnología del asado en
parrilla o a la plancha, porque la formación interna de
vapor de agua reblandece su interior. Además este proceso
intensifica el sabor de las mismas.
Son muchas las verduras que permiten este tipo de tratamiento
culinario: cebollas, tomates, patatas, pimientos, berenjenas,
setas, champiñones, espárragos, etc. En algunos
casos se procede con piezas enteras, mientras que en otros se
cortan en trozos.
Se aconseja trabajar con parrillas o planchas engrasadas en aceite
de oliva y someter las piezas a un calor inicial muy vivo para
que, en la superficie se forme una película caramelizada,
mientras que la pulpa debe de quedar cocida y jugosa. Por ello,
la temperatura inicial debe ser rebajada enseguida hasta un nivel
que permita desarrollar una cocción lenta en el interior,
sin que se queme por fuera.
Horno: las mismas hortalizas quedan
bien asadas al horno. Aunque pueden ponerse en ruedas o troceadas
resultan mejor enteras porque se resecan menos. Pueden hacerse
sin aceite, envolviéndolos en un papel que resista altas
temperaturas -aluminio, sulfurizado- o untándolos en aceite,
sobre todo si se han de pelar después.
Ventajas:
Esta técnica tiene la ventaja de obtener un producto
sabroso aunque no vaya sazonado, lo que es muy interesante
en los regímenes sin sal.
Al no ser necesario añadir demasiado aceite para la elaboración,
esto permite utilizar este tipo de cocción en dietas
hipocalóricas.
Pescado
Hay muchos pescados que resultan aptos para la técnica
del asado por cualquiera de sus métodos: besugos, lenguados,
lubinas, merluzas, meros, rapes, tanto enteros como en porciones
de cola o de tronco.
El pescado, sea en piezas grandes o pequeñas, debe ser
tratado siempre con fuego moderado.
Los pescados magros habitualmente
deben ser protegidos de una desecación excesiva y para
ello se suelen untar con aceite o mantequilla, mientras que
los pescados grasos no precisan de esta adicción
y la cocción se da por concluida cuando la pieza no se
deforma bajo la presión de los dedos.
Los tiempos deben ser controlados con rigurosidad,
sin olvidar que el calor sigue actuando todavía después
de separar la pieza del fuego.
Ventajas:
Es un método que proporciona a los pescados unas características
organolépticas excelentes sin necesidad de añadir
demasiada grasa.
Además las propiedades nutritivas del pescado permanecen
practicamente invariables por este método de cocción.
Carnes
Los asados con fuego directo, tanto en parrilla como en placa,
se destinan para piezas de carne de buena
calidad.
Las carnes de vacuno, y en especial la de ternera, mejoran sus
cualidades organolépticas con los asados en la parrilla,
al igual que las carnes de cerdo, muy jugosas cuando se asan a
la brasa. Las carnes con bajo porcentaje de grasa, lo mismo que
las piezas de tamaño pequeño, deben ser tratadas
a temperaturas elevadas para reducir los tiempos de cocción
y evitar así una desecación excesiva.
Las distintas partes de la canal apropiadas para asados varían
con la especie animal de la que proceden:
. Cerdo: solomillo, pierna trasera,
lomo, paleta, y costillas
. Vacuno: solomillo, lomo, redondo,
cadera y tapa; babilla y cadera
. Cordero: pierna, lomo y paletilla
Descripción del proceso de cocción de la carne
roja con calor seco (a la parrilla):
La zona de carne que recibe en primer lugar la acción
del calor, responde con una contracción
de sus fibras musculares. Como el calor se propaga hacia
el interior en capas sucesivas, los jugos internos son empujados
hacia la superficie de la cara opuesta, todavía cruda,
que se cubre de una capa perlada. Es el momento de dar la vuelta
a la pieza para que el proceso se repita en este lado. Pero ahora,
la costra que se había formado impide a los jugos salir
y sólo rezumarán al exterior en forma de pequeñas
burbujas.
Para las carnes rojas asadas en la parrilla o placa, la práctica
culinaria ha establecido cuatro estados determinados de cocción
que implican unos parámetros concretos de color, consistencia
y temperatura, además de una técnica específica
para conseguirlos
Características de los diferentes
estados de asados para las carnes rojas
Bleu:
Cocción muy rápida; consistencia blanda
y fofa al masticar; color rojo en el interior; 35-49ºC
de temperatura en el centro de la pieza.
Sangrante:
Cocción rápida; costra externa con ligera
resistencia a la presión del dedo; consistencia
ligeramente firme; color rojo rosado en el interior;
50-55ºC de temperatura en el centro de la pieza.
En su
punto. Cocción relativamente
lenta; corteza resistente a la presión digital;
consistencia interna blanda; color rosa en el interior,
con algunas gotas de sangre en la superficie; temperatura
de 60-65ºC en el centro de la pieza.
Bien hecho.
Cocción muy lenta; consistencia firme al masticar;
color grisáceo en el interior, temperatura
de 70-80ºC en el centro de la pieza |
|
En el caso de las carnes blancas,
tiene menos importancia la formación rápida de una
costra superficial porque en el interior existe poca concentración
de jugos. El punto final de cocción se suele conocer porque
el jugo que escapa por la superficie resulta prácticamente
incoloro o al menos blanco.
En resumen, las carnes que poseen muchos
jugos deben ser sometidas a un fuego calorífico
intenso, aunque siempre en función del volumen de la pieza.
En cambio las carnes menos jugosas deben recibir una cocción
completa, pero con una intensidad de foco calorífico regulada
de tal modo que permita el desarrollo al unísono de la
cocción de las piezas y su coloración.
Modificaciones de la carne*:
| . Perdida de agua:
depende esencialmente de la intensidad y de la duración
de la |
| |
cocción variando de un 15 a un 35%. Se
trata de una evaporación del agua intersticial, ya
que el agua intracelular prácticamente no difunde.
Si se cubre de grasa o no se elimina (ej: pollo asado), disminuye
la desecación. |
| |
| . Sales minerales:
se pierden muy pocas. |
| |
| . Modificación
de las proteínas: |
El calor coagula las proteínas:
y endurece las fibras musculares a partir de 70ºC; por eso
un filete muy hecho está duro. Por el contrario las partes
que contienen colágeno y elastina, sólo se ablandan
tras una cocción prolongada. Se reservará por lo
tanto para los asados las carnes pobres en tejido conjuntivo y
ricas en tejido muscular.
La mioglobina también
se modifica por la temperatura de cocción: roja hasta 65ºC,
toma un color rosa a 70ºC, y después entre 74 y 85ºC
cambia el color y adquiere el color pardo de una carne muy hecha.
Aparte de las modificaciones fisico-químicas, las proteínas
no ven su valor biológico ni su coeficiente de utilización
digestiva modificados por estos modos de cocción.
| . Pérdida de lípidos:
solo se movilizan las grasas subcutáneas o las grasas
que |
| |
recubren a las carnes. Los lípidos intracelulares
permanecen inalterados. |
| . Si el tiempo de cocción es muy elevado
los lípidos se transforman en acroleína, de
|
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difícil digestión: un jugo negro no debe ser
consumido. |
| |
| . Pérdidas de vitaminas:
una carne muy hecha con calor seco pierde sobre todo |
| |
vitamina B1, vitamina B2 y vitamina A. |
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*Estas modificaciones son prácticamente extrapolables
a la carne de pescado
Ventajas: La textura crujiente exterior recuerda
a la de la fritura pero con mucha menos grasa, lo que constituye
una ventaja para muchas dietas. Por otro lado el producto resultante
es sabroso y prácticamente sin pérdidas nutritivas.
Indicaciones
Este sistema de cocción puede ser válido para
cualquier dieta.
Precauciones
Al realizar la técnica de plancha y horno, es preciso
añadir al alimento el mínimo
de grasa posible.
Los productos demasiado tostados o quemados pueden resultar irritantes.
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