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Definición
Existen técnicas de cocción en las que se emplea
un fluido acuoso como medio de transferencia de calor para el
tratamiento térmico del alimento. Para ello, el alimento
toma el contacto con el agua, caldo corto, jarabe o, incluso vapor
de agua.
La diversidad del medio acuoso elegido tendrá su reflejo
y consecuencias prácticas en los mecanismos de transferencias
de energía y de masas.
Asimismo, según sean las condiciones bajo las que se realice
el proceso de cocción, se tendrá una mayor o menor
facilidad para la difusión de sustancias hidrosolubles
desde le alimento hacia el medio que le rodea y viceversa.
Métodos
En la práctica culinaria nos encontramos con cuatro tecnologías
de cocción que pueden ser definidas en este grupo:
Escaldar o blanquear. Cocción incompleta
de un alimento, que recibe los efectos térmicos del agua
hirviendo, durante un período de tiempo muy corto. Cuando
el tiempo de contacto es más prolongado se denomina sancochado
El escaldado más que un tipo
de cocción es considerado como una operación previa,
necesaria en la culinaria de carnes, aves y pescados, así
como en el congelado de verduras y frutas, para inactivar los
sistemas enzimáticos.
Una variedad de esta tecnología es el sacochado. Con ella
se pretende provocar en el alimento una cocción parcial,
antes de recibir cualquier otro tipo de tratamiento culinario,
tal y como lo practican en la India desde muy antiguo para hacer
el arroz más resistente y nutritivo
Cocer o hervir: Proceso que implica la cocción
del alimento por inmersión en agua o en caldo. Puede hacerse
a presión normal o en olla a presión. A su vez es
posible realizarla de diferentes modos:
- Partiendo de agua fría
- Partiendo de agua caliente
- Partiendo de agua en ebullición
En el hervido los tiempos de cocción
vienen determinados por la calidad y volumen de los alimentos.
Escalfar: es la cocción de un alimento
en un líquido, justamente por debajo de su punto de ebullición
En el escalfado el medio líquido
empleado como transferencia del calor al alimento puede ser muy
variado: agua, caldo, fumet, leche, jarabe, etc. Su objetivo es
cocer el alimento de tal manera que se facilite su digestibilidad
y se le proporcione una textura más tierna, porque los
efectos de cocción ayudan al ablandamiento de las estructuras
fibrosas, a veces difíciles de masticar. La temperatura
debe ser bien controlada para que se mantenga siempre en el punto
justo, mientras que el tiempo de tratamiento térmico tiene
su importancia, para no cocer demasiado los alimentos, que llevaría
a una pérdida de palatabilidad y de valor nutritivo.
Cocción al vapor. Cocción bajo
vapor de agua, que puede ser realizada bajo dos modalidades: a
presión normal o a alta presión
En la cocción al vapor los
objetivos son varios: facilitar la digestión, proporcionar
una textura más agradable y comestible, minimizar la pérdida
de nutrientes. La textura varía según la estructura
del alimento, el tipo de vapor y el grado de vapor aplicado.
Entre sus ventajas caben citar.
· Respeta las propiedades de los alimentos
· Los alimentos pierden menos sustancias nutritivas:
vitaminas hidrosolubles y |
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minerales se mantiene en el mismo alimento ya
que no se pierde casi nada en el agua de cocción |
· El sabor, el olor y el color genuinos
de los ingredientes frescos se mantienen
· Pueden cocerse varios productos al mismo tiempo
· Reduce el riesgo de cocción excesiva
· Permite que algunos alimentos resulten más
ligeros y fáciles de digerir, por lo que |
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se pueden recomendar en la culinaria clínica |
Equipos
de trabajo
Los utensilios más adecuados para llevar a cabo estos
procesos de cocción son las ollas o marmitas. Preferiblemente
el recipiente debe ser redondo u ovalado y de acero inoxidable,
aunque también puede ser fabricado de aluminio laminado
de gran espesor y con una tapa que se acopla perfectamente.
Frente a las marmitas clásicas han surgido las que trabajan
con presión, que permite que la temperatura de trabajo
oscile entre los 110 y 120º, en función de la presión
utilizada, a diferencia de la técnica clásica que
sólo llega a 100ºC (punto de ebullición del
agua a presión atmosférica de 760 mm. Deben disponer
no solo de un cerrado hermético, sino también de
válvulas de seguridad par la salida de gases y vapores.
Este tipo de ollas presentan ventajas apreciables frente a las
ollas clásicas:
· Mayor rapidez para alcanzar la cocción
de los alimentos, lo que implica un |
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acortamiento del tiempo de cocción |
· Mejor control de los tiempos de
cocción, como consecuencia de una gran |
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estabilidad en las temperaturas internas. |
| · Una importante economía de tiempos
y ahorro de energía. No es necesario |
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calentar hasta la ebullición grandes cantidades de
agua. |
A estos valores y beneficios se le añaden algunos más
cuando la cocción se realiza al vapor, especialmente para,
verduras, hortalizas frescas y congeladas y pescados congelados:
· Mejor presentación de los
alimentos, con mayor uniformidad, color más intenso
y |
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menor peligro que se desmenucen, al ser sometidos
a una menor agitación. |
· Mejor conservación de las
cualidades organolépticas (color, sabor, textura,
etc) y |
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nutricionales (menos oxidación y destrucción
de vitaminas) de los productos alimenticios. |
Cualquiera que sea el método elegido dentro de las tecnologías
de cocción en medio acuoso, el agua es el elemento base
de transferencia de calor y el alimento ha de calentarse a través
de ellas, siempre en función de las modalidades de trabajos
que se adopte.
La temperatura bajo la cual deba
ser desarrollada la cocción del alimento va a depender
del agua necesite alcanzar, o no, su punto de ebullición,
y también del sistema de trabajo: a presión normal
o con sobrepresión.
La cantidad de agua necesaria para
la cocción varía de acuerdo con su aprovechamiento
posterior: si se queda formando del plato cocinado, o si se desecha.
Así en el caso del arroz, el agua ha de ser abundante y
en una cantidad exacta, porque suele ser consumida integrada en
los granos de arroz o en el caldo que los contiene. En cambio,
para algunos pescados y verduras, basta con poco agua para evitar
pérdidas de nutrientes por disolución; existen casos
en los que se aprovecha esta agua, pero en otros no.
El tiempo de cocción depende del tamaño y
de la naturaleza del alimento, según requiera un ablandamiento
(vegetales, carnes) o una simple coagulación (caso de los
huevos) y del tipo de recipiente utilizado (a presión o
sin presión)
Efectos
sobre los alimentos
Alimentos de origen vegetal:
Los alimentos de origen vegetal se suelen clasificar en cuatro
grupos de acuerdo con el tipo de cocción en medio acuoso
que les resulta más favorable, desde luego en función
de lo que se pretende obtener:
· Productos
con humedad alta y
sabor suave (espinaca, apio, calabaza, etc.): |
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Las verduras deben ser hervidas en recipientes
sin tapar con abundante agua salada para que se escapen las
sustancias volátiles responsables de los sabores desagradables
que quedan retenidos en su agua de cocción. |
· Productos
con humedad alta y fuerte sabor
(col, cebolla, nabo, etc) |
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Son los productos que más agradecen el hervido con
agua, porque se les rebaja el fuerte sabor que les caracteriza.
En general, todos estos productos necesitan un escaldado si
van a ser sometidos a otros procesos culinarios. |
| · Productos húmedos
y ricos en almidón (patatas, etc.) |
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El método más adecuado para este grupo es
la cocción al vapor. |
· Productos
secos y ricos en almidón
(legumbres secas y algunos cereales, |
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como el arroz y la pasta): |
Para este conjunto de productos resulta muy conveniente las cocciones
prolongadas en agua, que pueden variar según el tipo de
alimento. El punto final se alcanza cuando el alimento cede ante
la presión de los dedos. El tiempo de cocción se
reduce considerablemente cuando se realiza en ollas a presión.
Arroz, macarrones y otros derivados deben ser hervidos en agua
con sal, agitando de vez en cuando para que no se aglutinen. El
arroz debe ablandarse pero no demasiado. También puede
cocerse en ollas a presión. Los macarrones deben cocerse
hasta el punto denominado por los italianos al dente: sin perder
una ligera resistencia a la masticación, cociéndolos
en abundante agua salada a punto de ebullición.
La cocción al vapor
puede resultar válida para cualquier tipo de verdura y
hortaliza con resultados de sabor y color muy favorables ya que
no hay pérdidas por disolución. Tampoco hay tantas
pérdidas de nutrientes que se suelen eliminar en el líquido
de cocción. Es conveniente no añadir sal durante
este proceso culinario. Para reducir el tiempo es conveniente
utilizar los hornos de vapor a presión o en olla exprés.
Frutas
A las frutas se les suele aplicar una cocción en algún
jarabe; es decir, en agua con una mayor o menor concentración
de productos azucarados, según la naturaleza de la fruta.
Por el proceso de ósmosis, el jarabe penetra en la fruta,
en cuanto que el agua de constitución pasa al jarabe, acompañada
de sustancias solubles.
También pueden cocerse al vapor consiguiendo mantener un
mayor valor en vitaminas y minerales

Pescados
En el caso de piezas grandes
debe ser colocado en el líquido de cocción cuando
todavía se encuentra frío, a condición de
llevarlo enseguida a la temperatura que interese. En España
se aplica el término de pocher al escalfado en caldo corto
de piezas grandes de rodaballo o de salmón, así
como la cocción de un filete de lenguado en un fumet. Hay
que señalar lo apropiado que resulta esta técnica
para los pescados blancos.
Para que el pescado hervido en piezas
más pequeñas quede bien, hay que
hacerlo en un caldo corto que puede ser enriquecido con verduras
y hierbas aromáticas. La preparación del pescado,
más que otros alimentos, requiere que la cocción
se haga a baja temperatura, aunque sea durante más tiempo
para que resulte más jugoso. Así por ejemplo, un
filete de merluza se introduce en un caldo corto frío y
se lleva a ebullición, se tapa el recipiente y se deja
escalfar al calor, retirado del fuego, de este modo se obtiene
una mayor jugosidad.
La cocción al vapor,
tiene como ventaja la de obtener un producto más jugoso
y con un sabor más concentrado incluso en dietas sin sal.
El caldo se puede aromatizar con verduras o hierbas, aunque con
el vapor el intercambio de aromas es menor que en el caso del
pescado hervido. Cuando disponemos de pescado congelado podemos
cocinarlos al vapor en olla a presión sin necesidad de
descongelación previa.
Carnes
La ebullición conlleva una pérdida de agua considerable:
40% o más si el tiempo de cocción es largo.
El calor coagula las proteínas: y endurece
las fibras musculares a partir de 70ºC; por eso un filete
muy hecho está duro. Por el contrario las partes que contienen
colágeno y elastina, sólo se ablandan tras una cocción
prolongada. Se reservará por lo tanto las carnes pobres
en tejido conjuntivo y ricas en tejido muscular para los asados.
Si la carne se echa al agua hirviendo, la pérdida de agua
es rápida al comienzo, y después se ralentiza. Si
la cocción se comienza en agua fría, la pérdida
de agua comienza a partir de los 60ºC y después se
acelera. Es decir, en una cocción larga, la pérdida
es idéntica.
La modificación y pérdida de las proteínas
explican el gusto y la consistencia de las carnes cocidas. Las
proteínas musculares liberan péptidos y aminoácidos
que dan el sabor al caldo. El colágeno y la elastina se
transforman en gelatina, transformando la carne en más
blanda y tierna. La gelatina que pasa al caldo le da esa untuosidad
característica (3 horas de cocción hacen difundir
el 40% de la gelatina de la carne en el caldo).
| - Si queremos una carne sabrosa, la echaremos
en agua hirviendo de forma que la |
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parte superficial se coagule, y de esta forma
la difusión de las sustancias solubles se reduzca. |
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| - Si queremos un caldo viscoso y gustoso, tendremos
que echar la carne en agua |
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fría y prolongar la cocción varias horas. |
Huevos
La clara de huevo,
debe estar bien cocida para poder ser asimilada por el organismo,
si se toma cruda un elevado porcentaje de las proteínas
que contiene no se puede absorber y se pierde.
La yema cruda por el contrario se asimila mejor
que cocida.
Por lo tanto para aprovechar al máximo el valor nutritivo
del huevo la mejor manera de cocinarlo es pasado
por agua, o escalfado mejor que duro.
Los huevos escalfados
son, huevos sacados de las cáscaras y cuajado en agua.
La yema ha de quedar líquida, y la clara, bien cuajada,
ha de envolverla perfectamente. Para que el cuajado resulte, los
huevos tienen que ser muy frescos. Al agua de cocción es
conveniente poner algo de vinagre o limón y no conviene
poner sal para que cuajen mejor.
Los huevos pasados por agua,
han de ser sumergidos enteros con su cáscara en abundante
agua hirviendo son sal, durante un periodo de tiempo entre tres
y cinco minutos dependiendo del tamaño del huevo, con el
fin de cuajar la clara y que la yema quede fluida.
Para el huevo cocido duro
la técnica es la misma que el pasado por agua, sólo
que la duración de cocción debe sede entre 12 y
15 minutos dependiendo del tamaño. Terminado el tiempo
se sacan de la cacerola, hay que sumergirlos en agua fría,
para concluir la cocción.
Indicaciones
Puede utilizarse para cualquier dieta siempre que no se añada
al agua de cocción grasa o demasiada sal.
Precauciones
Respetar para cada alimento los tiempos de cocción, para
evitar la pérdida de calidad gastronómica y contenido
nutritivo
Escalfado
Finalmente, hay que hacer referencia a las aplicaciones del escalfado
o cocción en líquido que se encuentra justo por
debajo del punto de ebullición, siempre a fuego lento y
con una agitación del líquido apenas perceptible.
Se trata de una técnica que se aplica para provocar un
intercambio de sustancias entre el alimento y el medio de cocción,
con las consiguientes modificaciones en la composición
química de ambos.
Sus aplicaciones prácticas son innumerables. Incluso muchas
veces se pretende cubrir objetivos que, aparentemente, pueden
parecer contrapuestos:
| · La rehidratación de los alimentos
pobres en contenido acuoso, con aumento de |
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volumen. |
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| · Pérdida de agua en los alimentos
ricos en ella, a cambio de enriquecerlos en sal |
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común y otras sustancias, que inicialmente contienen
en cantidades escasas. |
El escalfado es el tipo de cocción que resulta más
tradicional para las aves, debido a que supera a los asados en
lo que hace referencia a incrementar el sabor, la jugosidad, la
blandura y los rendimientos.
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